Abasto y sector salud

Control de caducidades y lotes: cómo reducir la merma en una farmacia institucional

Personal de farmacia revisando fecha de caducidad en cajas de medicamentos

Un medicamento caduco es presupuesto ya ejercido que nunca llegó al paciente. A diferencia del faltante, que se nota de inmediato, la merma por caducidad es silenciosa: se acumula en anaquel durante meses y solo aparece cuando ya no hay nada que hacer con el producto.

Controlarla no requiere tecnología sofisticada. Requiere un método consistente, dos o tres indicadores y disciplina en la recepción. Este artículo ordena esas tres piezas.

Por qué se genera la merma

Las causas se repiten en casi cualquier unidad:

FEFO: el método que sí corresponde a medicamentos

En almacenes generales suele aplicarse PEPS —primeras entradas, primeras salidas—, que despacha según orden de llegada. En medicamentos ese criterio es insuficiente, porque un lote recibido después puede vencer antes.

El método correcto es FEFO (first expired, first out): primero se despacha lo que caduca primero, sin importar la fecha de recepción. Aplicarlo exige tres condiciones:

  1. Que la fecha de caducidad esté registrada al momento de la recepción, no al momento del despacho.
  2. Que el acomodo físico refleje el orden de vencimiento, con el producto de caducidad más próxima al frente.
  3. Que el sistema —o la hoja de control, si aún es manual— ordene por caducidad y no por fecha de alta.

Sin esas tres condiciones, FEFO es una política declarada que no se cumple en la práctica.

Vida útil remanente: el criterio de recepción que más ahorra

La medida preventiva de mayor impacto se aplica antes de que el producto entre al almacén: exigir un porcentaje mínimo de vida útil remanente al momento de la recepción.

Se expresa como proporción de la vida útil total del producto, o como número mínimo de meses restantes al vencimiento. La lógica es simple: si una clave tarda en promedio ocho meses en consumirse, recibir producto con seis meses de vigencia garantiza merma.

Este criterio debe quedar por escrito en el contrato o en las bases de la convocatoria, no como acuerdo verbal con el proveedor. Un distribuidor con operación ordenada puede comprometerlo; uno que no controla la antigüedad de su propio inventario, no. Es uno de los criterios de evaluación que recomendamos verificar en nuestra guía sobre cómo elegir un proveedor farmacéutico confiable.

Trazabilidad por lote: para qué sirve realmente

Registrar el lote no es un requisito burocrático. Es lo que permite responder tres preguntas cuando algo sale mal:

La normativa de etiquetado exige que número de lote y fecha de caducidad aparezcan en envase primario y secundario. El registro interno debe capturar ambos datos desde la recepción y conservarlos hasta la salida.

Tres indicadores para gestionar con datos

1. Merma por caducidad. Valor del producto vencido en el periodo, sobre el valor total consumido. Es el indicador de resultado. Un dato aislado dice poco; la tendencia por trimestre y el desglose por clave dicen todo.

2. Producto por vencer a 90 y a 180 días. Indicador de anticipación. Es el que permite actuar: redistribuir entre unidades, priorizar en despacho o gestionar canje con el proveedor mientras aún hay margen.

3. Rotación por clave. Consumo promedio mensual contra existencia. Detecta las claves sobreinventariadas antes de que se conviertan en merma y, en el extremo opuesto, las que están cerca del faltante.

Este último indicador conecta los dos problemas que parecen opuestos pero comparten origen: la merma y el desabasto son, ambos, fallas de planeación de la demanda.

Rutina mínima de control

Una operación ordenada no necesita más que esto:

Las condiciones físicas del almacén son la otra mitad de la ecuación: un producto correctamente rotado pero mal conservado se pierde igual. Lo desarrollamos en buenas prácticas de almacenamiento y distribución.

El papel del proveedor

Buena parte de la merma se origina fuera de la unidad médica. Un distribuidor que rota su propio inventario entrega producto con vida útil amplia; uno que no lo hace traslada su problema al cliente en forma de caducidades cortas.

En HISA Farmacéutica manejamos control de lote y caducidad desde la recepción en nuestro almacén hasta la entrega, con despacho bajo criterio de vencimiento. Atendemos instituciones públicas y privadas con capacidad de abasto en alto volumen.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre PEPS y FEFO?

PEPS despacha por orden de entrada; FEFO despacha por orden de vencimiento. En medicamentos corresponde FEFO, porque un lote recibido después puede caducar antes.

¿Qué vida útil remanente conviene exigir en la recepción?

Depende del tiempo promedio de consumo de cada clave. El criterio práctico es que la vigencia restante supere con holgura ese periodo, y que quede establecido por escrito en el contrato.

¿Qué hacer con el medicamento caduco?

No puede desecharse como residuo común. Debe segregarse, identificarse como no apto para uso, resguardarse en área separada y gestionarse conforme a la normativa aplicable en materia de residuos, con el registro documental correspondiente.


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